¿Cómo realizar una correcta limpieza final de obra?

 ¿Cómo realizar una correcta limpieza fin de obra?

 

La limpieza final de obra se realiza normalmente una sola vez en la vida del pavimento y por ese motivo es importante realizarlo correctamente, con el producto adecuado y utilizando las herramientas más oportunas. Para ello es importante diluir el producto en agua según el nivel de suciedad presente en la superficie. Se recomienda realizar inicialmente una limpieza con producto diluido y una vez eliminado los residuos más superficiales realizar un segundo lavado con producto más concentrado en las zonas con suciedad más incrustada.

Una vez dejado el producto actuar unos minutos, se procederá a frotar con cepillo, estropajo o bien una máquina rotativa provista de disco verde (ideal en superficies lisas) o disco cepillo (ideal en superficies con relieves). A continuación retirar todos los residuos de suciedad y restos de obra que el producto ha conseguido reblandecer, para evitar que vuelvan a adherirse. A tal fin resulta muy práctico y eficaz el uso de un aspirador de líquidos que permite un rápido retiro de los residuos y facilita el siguiente aclarado final.

Eliminación de juntas epoxi o resinosa:
Gracias a sus propiedades anti-ácidos, anti-humedad y anti-manchas, las juntas resinosas (epoxi, etc) se utilizan cada vez más y se estima que representen ya en Europa el 7% del total de las juntas aplicadas. Compuestas por resinas y endurecedores (bicomponentes) las juntas epoxis soportan condiciones especiales que los morteros en base cemento no toleran y son ideales en mataderos, centrales lecheras, cocinas industriales, piscinas, balnearios, duchas, así como otras zonas en las que se presentan cargas químicas o mecánicas de alta presión. Pero hay que constatar que son más complicadas de aplicar y de limpiar ya que cualquier residuo, cerco o mancha adherida a la superficie es difícil de eliminar. En este caso se aconseja la utilización de un detergente adecuado y de alta calidad que no despida vapores tóxicos y que respete el material, la junta y los elementos de aluminio y acero inoxidable. Se recomienda además utilizar detergentes con elevada viscosidad para poder operar con éxito también en superficies verticales. Un detergente adecuado tiene que ser eficaz tanto para eliminar simples empañados y/o residuos “frescos” (limpieza seguida al rejuntado) así como para eliminar manchas, cercos y residuos endurecidos, antiguos y consistentes.

 

 

 

¿Por qué es tan importante una correcta limpieza?

 

Una vez acabada la colocación de todo tipo de pavimento y revestimento, es fundamental realizar una limpieza para eliminar restos de colocación y suciedad producida por los diversos gremios que intervienen en la realización de una obra.

 

Esta limpieza sirve como partida para:
a) empezar a utilizar el pavimento y/o revestimiento;
b) realizar una eficaz protección en los materiales que tienen algún grado de absorción.

 

Con la nueva normativa UNE 138002:2017 de colocación cerámica de calidad, también se establecen pautas sobre la importancia de una correcta limpieza final de obra (capitulo 10.1): el colocador, una vez finalizada la colocación y el rejuntado, debe entregar el revestimiento totalmente limpio. Y se entiende como revestimiento toda la superficie que comprende no sólo las baldosas cerámicas sino también las juntas (de colocación y de movimiento) y otros materiales y sistemas complementarios.

 

Según esta normativa se considera válido el proceso de limpieza cuando se cumplan
las siguientes condiciones:

 

a) eliminación completa de todos los residuos de la colocación
b) el revestimiento, en su totalidad no ha sufrido ningún daño.
Para satisfacer estas dos condiciones y considerada la complejidad y diversidad de los materiales que se utilizan tanto en pavimentos como en revestimentos en la decoración actual, se recomienda que este paso tan importante de limpieza se realice con detergentes adecuados y estudiados para que limpien en profundidad, sin dañar el material sobre el que se actúa, sin dañar ni cuartear las juntas, sin ser
nocivo para la persona que lo utilize y sin dañar a otros elementos del conjunto de

la decoración (cromados, accesorios, pomos, perfiles, griferias, etc..).

 

Con una correcta limpieza final de obra se consigue facilitar el mantenimiento del material así como mejorar su acabado y su presentación final que, en definitiva, es lo que pretende el cliente consumidor final.

 

 

Debido a una incorrecta o inexistente limpieza fin de obra se producen el (quejas o reclamaciones): 90 %

 

Las juntas resinosas representan, del total de juntas aplicadas en Europa, un: 7 %

 

Se estima que al menos el 90% de quejas y reclamaciones se producen durante los primeros días o hasta meses después de comenzar a usar el pavimento y son debidas a una incorrecta o inexistente limpieza de fin de obra.
En cerámicas, porcelánicos, barro, extrusionados y piedras no pulidas se recomienda utilizar detergentes con acción ligeramente ácida, con un alto porcentaje de tensioactivos y al mismo tiempo “tamponados” de modo que no despidan gases tóxicos y cuya acción no se realiza por “choque” sino más bien reblandeciendo el resto de obra que debemos eliminar.

 

 

 

 



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