Habitar la cubierta: la quinta fachada

cubierta

CUBIERTAS URBANAS: REFLEXIONES ALREDEDOR DE SU RE-ACTIVACIÓN

El séptimo arte nos ha brindado a lo largo de su dilatada historia grandes escenas donde las cubiertas de los edificios elevaban a sus protagonistas a la tranquilidad, la reflexión y un parón obligado dentro del complejo ajetreo de las grandes ciudades. Espacios con una excelsa polivalencia y una gran multiculturalidad; lugares donde secar el grano, tender la colada o incluso llegar a re-inventarse como una habitación al aire libre en la que dormir en las noches de verano.

ABORDAR LA CIUDAD EN ALTURA    

No es de extrañar, que esas escenas de películas se trasladen a la realidad. Si hablamos de la puesta en valor de las cubiertas, es importante visitar la universidad, esos espacios de pensamiento y reflexión a fuego lento que tan grandes proyectos académicos, iniciativas e ideas brillantes genera con altas posibilidades desarrollo. Esta mirada, pasa irremediablemente por el trabajo de María Martínez, adelantada en su pensamiento al futuro pos-covid 19. Esta arquitecta, graduada en el año 2019 por la Universidad Politécnica de Cartagena, tutorizada por los profesores Marcos Ros y Fernando García, propone dotar de un uso más abierto a las azoteas de los edificios del barrio del Carmen, en Murcia, generando, como bien ella describe, un barrio en las alturas. No se trata de un proyecto utópico, aunque si con grandes esfuerzos de gestión, que trata temas como la sostenibilidad, el espacio público, y la infrautilización de estos lugares.

AZOTEAS COMO ESPACIOS CULTURALES

Por otro lado, el movimiento Redetejas, una red internacional de azoteas culturales surgida en Andalucía, ha sido capaz de regenerar estos espacios privados y establecerse como un gran atractivo en diversas ciudades de esta comunidad autónoma. Todo ello, lejos de dejar caer en el olvido estos espacios, provoca su mantenimiento y puesto en funcionamiento, potenciando su arquitectura y estableciéndolos como miradores únicos o teatros improvisados.

Fotografías: Izda Arquitectos del Grupo Aranea, fuente Plataforma Arquitectura, Dcha Arquitectos de JAJA Architects, fuente Plataforma Arquitectura

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LA NECESIDAD DE RECONQUISTAR EL TEJADO 

La llegada de la revolución industrial dotó de una nueva dimensión a la quinta fachada de los edificios: la cubierta es convertida en azotea. Esta revolución trajo consigo uno de los tres grandes abanderados del movimiento moderno, Le Corbusier, firme defensor de la “reconquista del tejado” mediante la implantación de la cubierta- jardín.

No iba mal encaminado, puesto que estos sistemas de cubiertas verdes, cada vez están más presentes en la arquitectura contemporánea, aportando un incremento cualitativo a aquellas edificaciones que rematan su “testa” con vegetación y elementos verdes. Estos sistemas aportan grandes virtudes en diversas direcciones, actuando como aislantes acústicos y térmicos naturales, con la consiguiente reducción del consumo de energía en las viviendas, además de mitigar las emisiones de CO2 y el efecto isla de calor urbana, potenciando una arquitectura saludable con el entorno. Numerosos estudios de arquitectura y empresas especializadas, entre ellos los emergentes y cercanos geográficamente reverdecer, defienden firmemente la implantación de cubiertas vegetales en nuestras ciudades, debido a sus grandes posibilidades y beneficios que aportan a la arquitectura residencial construida de nuestro entorno.

Fotografías: Izda Arquitecto Le Corbusier Unidad de Habitación, fuente veredes.es, Dcha Arquitectos Coderch ETSA Barcelona, fuente www.upc.edu/40anys/es/

CUBIERTA-HABITAR LA FACHADA-FOTO 1-ARQUITECTURA-BLOG-TERRAPILAR

Es innegable, que la aparición del COVID 19 en nuestro día a día está potenciando la arquitectura saludable, sostenible y que busca la implantación de sistemas pasivos para generar espacios lo más confortables posibles, abogando por la rehabilitación energética del parque inmobiliario existente. Si unimos todo ello a la imperiosa necesidad, pos-covid19, de aumentar los espacios abiertos al aire libre en nuestros edificios, nos encontramos con la ecuación perfecta para recuperar las olvidadas azoteas, terrados y cubiertas, mediante un “restling” arquitectónico, estando, en su gran mayoría, relegadas a realizar la función de tendederos,  trasteros o contenedor de instalaciones.

La “nueva normalidad” deberá traer consigo una “nueva fachada”, esta vez horizontal y transitable. En la ciudad de Nueva York, desde hace años atrás, surgió el movimiento “urban farming”. En él, las azoteas se convierten en grandes huertos urbanos que aportan a la arquitectura y la ciudad todas las características anteriormente descritas, además de generar pequeños pulmones verdes que aumentan la calidad del aire. Por otro lado, en Barcelona, los “terrat” comenzaron a extenderse con la llegada del movimiento moderno y cada vez son más preciados y demandados en barrios como Gracia o el Born. A través de una vista de pájaro, seríamos capaces de detectar como una gran parte de estas pequeñas e irregulares azoteas se encuentras plagadas de espacios de sombra, jardines en altura y lugares de encuentro donde realizar infinidad de actividades. Sus inquilinos comienzan a colonizarlos y generan unas azoteas privilegiadas, ganando una habitación más al aire libre en su vivienda, o en el caso de espacios comunitarios, permitiendo generar las interacciones perdidas entre vecinos acogiendo un vecindario con un tejido más fuerte, amigable y cooperativo.

Fotografías: Izda Arquitecto FRPO, fuente Plataforma Arquitectura, Dcha Arquitectos FRPO, fuente Plataforma Arquitectura

arquitectura saludable

Y no solo son capaces de potenciar la comunidad alrededor de los vecinos del inmueble, sino que estas azoteas pueden llegar a convertirse en entornos culturales o plazas en altura abiertas a la ciudadanía, como verdaderos espacios públicos de gran calidad, tan demandados en las colmatadas tramas urbanas.

Parece claro que se deben recuperar fotografías como la de aquellos Beatles en 1969, tocando en la azotea de las oficinas de Apple Corps o el concierto de piano ofrecido por el Arquitecto Josep Coderch a sus alumnos sobre la azotea de la Escuela de Arquitectura de Barcelona en el año 1984. Recuperemos estos singulares espacios que la “nueva normalidad” ha conseguido hacer resurgir, con las miradas puestas en establecerse definitivamente en las alturas y conformar la preciada quinta fachada habitable: las azoteas.



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