¿Cómo hacer una Reforma que sea Sana (II)?

¿Cómo hacer una Reforma que sea Sana (II)?

 

Las deficiencias más frecuentes son consecuencia alguno de los siguientes factores:

 

  • Una ventilación inadecuada. Generalmente es debida a:

a) Insuficiente suministro de aire fresco: elevada recirculación del aire o bajo caudal de impulsión.
b) Mala distribución y mezcla incompleta con el aire exterior: provoca estratificaciones del aire y diferencias de presión entre los distintos espacios y zonas del edificio.
c) Incorrecta filtración del aire: mantenimiento incorrecto o inadecuado diseño del sistema de filtración.
d) Temperatura del aire y humedad relativa extremas o fluctuantes.

 

  • La contaminación interior:

Puede tener como origen al propio individuo, al trabajo, la utilización inadecuada de productos (pesticidas, desinfectantes, limpieza, abrillantado), los gases de combustión (fumar, cafeterías, laboratorios) y la contaminación cruzada procedente de zonas poco ventiladas que se difunden hacia lugares próximos y los afectan.

 

  • La contaminación exterior:

Entrada en el edificio de humos de escape de vehículos, gases de calderas, productos utilizados en trabajos de construcción y mantenimiento (asfalto, por ejemplo) y aire contaminado previamente desechado al exterior, que vuelve a entrar a través de las tomas de aire acondicionado. Otro origen puede ser las infiltraciones a través del basamento (vapores de gasolinas, emanaciones de cloacas, fertilizantes, insecticidas, incluso dioxinas y radón).

Está demostrado que, al aumentar la concentración en el aire exterior de un contaminante, aumenta su concentración en el interior del edificio, aunque más lentamente, e igual ocurre cuando disminuye. Por ello se dice que los edificios presentan un efecto de escudo.

 

  • La contaminación debida a materiales empleados en la construcción:

La utilización de materiales inadecuados, así como con defectos técnicos puede ser una causa habitual de la contaminación del aire interior.

 

Estrategias para conseguir una Casa Sana

 

Para conseguir una casa sana hay que tener en cuenta que los materiales, productos de limpieza, pesticidas, revestimientos o mobiliario pueden contener sustancias contaminantes que se liberan en el aire interior a temperatura ambiente (COV) o de forma más lenta y difusa (COSV).

 

1.- Correcta Ventilación: como hemos visto la ventilación es algo fundamental. Para conseguirla es bueno llegar a los lados opuestos de cada vivienda, logrando la ventilación cruzada, disponiendo de carpinterías (tanto de puertas como ventanas) con aberturas situadas abajo para la entrada de aire y abajo las de salida para que el aire pueda circular por toda la vivienda.

 

2.- Acabados sostenibles: Existen productos con etiquetados ambientales que, o bien ofrecen información sobre su comportamiento medioambiental (etiquetas Tipo I), o bien sobre el consumo de recursos durante su fabricación, puesta en obra, uso, etc. (etiquetas Tipo III).

 

3.- Materiales no contaminantes: Los revestimientos pueden contener sustancias que son emitidas al ambiente con el paso del tiempo, resultando perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. Es el caso  del formaldehído que contienen los adhesivos de los tableros de madera y los disolventes orgánicos de ciertas pinturas. Por ello es recomendable que los tableros sean de clase E y las pinturas
de base acuosa ya que emiten menor cantidad de COVs.

 

4.- Compatibilidad entre elementos. El soporte al que se le aplica un revestimiento no debe presentar lesiones que puedan transmitirse al acabado. Los paramentos de yeso, cemento o albañilería no deben tener eflorescencias salinas ni manchas de moho o de humedades internas que lleven disueltas sales de hierro; en el caso de pintura plástica, acrílica o vinílica sobre ladrillo, yeso o cemento, es conveniente aplicar una mano de imprimación selladora y dos manos de acabado. Las superficies de madera, no deben estar afectadas de hongos o insectos, se deberán tratar previamente. En superficies metálicas, se deben eliminar óxidos y grasa de la superficie. Se podrá aplicar una capa de imprimación tapaporos,

 

 

 

Se estima que pasamos más de la mitad de nuestra vida en espacios cerrados: trabajo y vivienda: 80%

 

Para una correcta ventilación, los huecos deben poder abrirse, del total de su superficie, al menos: 1/3

 

Existen numerosos etiquetados ambientales que permiten identificar los productos que tienen un impacto ambiental menor que otros de su misma categoría, tanto en impacto medioambiental como en el ambiente interior de la vivienda.
La utilidad de las ecoetiquetas, para conseguir una casa sana, reside en que existe total transparencia, es decir, los beneficios ambientales exigidos a un determinado material o producto están siempre a disposición de los usuarios y pueden descargarse o solicitarse desde las diferentes páginas web de cada una de las entidades que otorgan este tipo de sello.

 

 



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